sábado, 2 de mayo de 2009

Cambios de color en los pulpos.


La piel de muchos cefalópodos comunes (como los pulpos), tiene cientos de cromatóforos (células pigmentadas), por mm2. La dilatación o contracción de estas células hace que esta cambie de color. Para que este sistema de cromatóforos funcione correctamente es necesaria una coordinación de los mismos a través del sistema nervioso del animal.

En estos cambios de color también influyen los leucóforos, que son células que se encuentran bajo los cromatóforos, y se encargan del color blanco, y por último los iridióforos (células con estructuras en forma de plato a diferentes alturas, que sólo reflejan colores a ciertas longitudes de onda. Le dan a la piel de los cefalópodos un aspecto iridiscente.), responsables de los reflejos iridiscentes azules o verdes.

Los iridióforos, a veces se encuentran sólo en algunas zonas de la piel de los cefalópodos, como por ejemplo en el caso del pulpo de anillos azules o en los ojos de algunos pulpos.(Hapalochlaena sp. Foto bajo licencia copyleft extraída de: animalpicturesarchive.com)

¿Qué son los cromatóforos?

Los cromatóforos, son células que se encuentran en la piel de la mayoría de cefalópodos, están pigmentados y pueden tener hasta 5 colores diferentes: amarillo, naranja, rojo, marrón y negro. Éstos funcionan mediante unos músculos que contraen o relajan los diferentes tipos cromatóforos, generando así algo similar a un “cuadro” de técnica “puntillista”. De manera similar funcionan las grandes imprentas a color, las cuales, mediante la combinación de diferentes colores en sus puntos y diferentes tamaños en estos, forman las figuras requeridas. También podría compararse a la pantalla de un ordenador, que encendiendo o apagando los diferentes pixeles generan los colores y formas requeridos.
Los cromatóforos se hacen muy visibles en los pulpos recién nacidos, que aún no tienen un buen control sobre los mismos, y se expanden de forma desordenada.

¿Cómo funcionan los cromatóforos?

El color que adopta la piel, está directamente relacionado con los colores que perciben los ojos del cefalópodo, y forma parte de pautas de comportamiento del animal, lo cual es una evidencia del control neuromuscular existente sobre los cromatóforos.

Pueden ser controlados de manera independiente por zonas, en grupos o en partes enteras del cuerpo, así un pulpo, por ejemplo, puede presentar dos colores diferentes a la vez. Además de ser modificable el color (por zonas o no), lo es el gradiente (más oscuro, o más claro).

Los cambios de color que se perciben en la piel de los pulpos, contribuyen en gran medida al mimetismo con el ambiente, pudiéndose esconder de posibles depredadores.

En el siguiente video puede verse a un tranquilo pulpo de anillas azules en el acuario donde vive:


En este video, que he utilizado también en el tema sobre generalidades de los cefalópodos puede apreciarse un impresionante cambio de color y forma de un pulpo, qeu en principio pasa totalmente desapercibido.


Y por último otro vídeo donde se ven bruscos cambios de color en un pulo de Hawaii: