miércoles, 6 de mayo de 2009

Anatomia Calamares

Anatomía

Estos animales componen el conjunto más evolucionado de los moluscos,
lo que se demuestra a partir del gran desarrollo de su sistema nervioso: reflejado
en sus capacidades psíquicas, de adiestramiento, de adaptación y
de caza. Su anatomía se caracteriza por ciertos elementos peculiares que distinguen a los cefalópodos, como la presencia de unos ojos muy perfeccionados,
una cabeza provista de tentáculos con ventosas o un sistema de
desplazamiento basado en la expulsión de agua por un sifón.

Los calamares poseen dos branquias suspendidas dentro de una cavidad debajo del cuerpo. Cada una contiene numerosas láminas en forma de hoja. El ritmo de bombeo de los músculos del cuerpo (manto) atrae el agua del mar hacia la cavidad branquial por su amplia abertura. El agua canalizada se utiliza a través del sifón.

El sistema circulatorio cerrado asociado formado por un corazón sistémico y dos corazones branquiales. La sangre que presentan es de color azul transparente, debido al pigmento respiratorio basado en el cobre.

Sus tentáculos musculados están dotados con una o mas filas de ventosas, y si se arrancan no pueden volver a crecer. En muchos calamares las ventosas están reforzadas con anillos duros que tienen dientes afilados, en otros grupos de calamares las ventosas se sustituyes por ganchos curvados afilados. Los miembros de estos animales vienen de la cabeza como un anillo alrededor de la boca.

Los calamares pueden camuflarse en el medio con gran facilidad para evitar a sus depredadores. También tienen unas células llamadas cromatóforos en su piel que otorgan al calamar la cualidad de cambiar de color en caso de sentirse amenazados, estrategia que combinan con la expulsión de la tinta que producen para distraer o eludir a los depredadores. También la emplean para la coloración de los huevos e incluso como sistema de comunicación con los de su misma especie.

La tinta tiene alta concentración en melanina, la fabrican en el saco de tinta, que es una pequeña glándula y reservorio sobre la glándula digestiva. La mayoría de los calamares adhieren a la tinta mucosidades de las glándulas sifón para hacer señuelos, del mismo tamaño. La tinta también contiene tirosinasa que provoca la irritación de los ojos de los atacantes.


Muchos cefalópodos pasan sus vidas en hábitats de arena o lodo donde fijan su pequeño refugio frente a depredadores. Como el calamar de cola de botella o los de cola de mocho. Lo consiguen al emplear sus aletas y chorros de agua para arrastrase bajo la superficie arenosa ayudándose también de los dos tentáculos.

Su concha es interna, a diferencia de otros animales similares, como el pulpo, que carecen de ella; y está formada por una pieza delgada y plana unida a su cuerpo. Disponen de un órgano llamado hipónomo, que les permite moverse al expulsar agua a presión.

La boca del calamar está equipada con un pico afilado, que utiliza para matar, romper conchas, despiezar a sus presas en trozos manejables. En los estómagos de muchas ballenas capturadas se encuentran picos de calamares, ya que son la única parte de este animal que no se puede digerir. La boca del calamar aloja a la rádula, una especie de la lengua c formada por una banda larga fina con filas de dientes afilados que usa para masticar la comida, es común a todos los moluscos a excepción de los bivalvos y los aplacóforos. El calamar es exclusivamente carnívoro, alimentándose de peces e invertebrados, que capturan con dos tentáculos diferenciados de mayor longitud. Son voraces, de movimientos muy rápidos y con un crecimiento muy acelerado; pueden llegar a ser muy abundantes en algunos mares. La mayoría viven un año, y mueren después de desovar, aunque algunas especies gigantes pueden vivir dos o más años.

La visión de los calamares está muy desarrollada, tienen una excelente vista parecida en su diseño a la nuestra. Los cefalópodos enfocan de la misma manera que los peces, moviendo toda la lente hacia atrás y delante de forma que la distancia desde la retina varia, así como el enfoque de una cámara. El iris permite controlar la cantidad de luz que se deja entrar en el ojo. Algunos calamares pueden compensar estos cambios de luz moviendo pequeños gránulos de pigmento en el interior de las celdas sensibles a la luz, de la retina hacia delante con luz abundante y hacia atrás con luz escasa.


Todos los cefalópodos poseen un sifón musculoso con forma de tubo que expulsa el agua de la cavidad de la branquia cuando el cuerpo se contrae. El sifón puede conducirse en direcciones diferentes lo que permite a los cefalópodos usar estas fuertes propulsiones de agua para ir más rápido, expulsar tinta como amenaza a depredadores potenciales.


Fotóforos y órganos luminosos: Muchos cefalópodos producen luz. Algunos como los calamares joya, producen su propia luz desde unas estructuras conocidas como fotóforos. Otras como los calamares de la familia Sepiolidae tienen un órgano especial luminoso que contiene bacterias luminosas.


La mayoría de los calamares no miden más de 60 cm, aunque los calamares gigantes pueden medir hasta 13 m. En 2003, se descubrió un individuo de una especie abundante pero muy poco conocida, Mesonychoteuthis hamiltoni; los individuos de esta especie pueden llegar a medir hasta 14 metros, convirtiéndose así en el invertebrado más grande del mundo, y poseedor del ojo más grande del reino animal.

Los calamares, que son más sociales que las sepias, comunican su disponibilidad pare aparearse con el color de la piel. Se reúnen en grupos de 10 a 30 individuos, pero pronto se deshacen en grupos de cortejo de una hembra y dos o cinco machos. El macho de mayor tamaño intenta alejar a la hembra de los otros pretendientes.
La pareja se entrega a un balanceo precopulatorio, en el que juntos se desplazan suavemente de un lado a otro. Si en ese momento, el macho se acerca demasiado, la hembra puede alejarse veloz como un rayo. El macho la sigue, y este juego de persecución puede continuar durante más de una hora a una velocidad vertiginosa. Posiblemente represente un intento por parte de la hembra de evaluar y certificar la salud del macho.
El calamar macho utiliza el disfraz de cebra de una forma no muy diferente a la de la sepia para ahuyentar a otros machos. También adopta un modelo unilateral de suaves tonos plateados cuyo significado es: "Manténte alejado".
El macho sólo exhibe este modelo en el lado del cuerpo que está más próximo a otros machos; el flanco orientado hacia la hembra lo mantiene sexualmente estimulado. Los calamares no se abrazan para aparearse. En lugar de ello, el macho únicamente intenta acercar al cuerpo de la hembra un pequeño y pegajoso saco de esperma. Mientras alarga este saco, hace que sus cromatóforos palpiten a un ritmo determinado.
Si el saco se engancha, la hembra lo coloca en el receptáculo seminal, completando así el ritual de apareamiento. Los cefalópodos sociales, es decir, los calamares (como Sepioteuthis sepioidea) y las sepias, comunican claramente estados internos -disponibilidad pare la cópula, identificación sexual, etc.
Los equivalentes humanos de estas señales serían ruborizarse, tartamudear y adoptar posturas corporales que manifiesten timidez.
¿Comunican los cefalópodos algo más que su estado sexual?
Algunos científicos sugieren que sus modelos cromáticos de cuerpo entero actúan como si fueran nombres y verbos, y las pequeñas manchas y dibujos como adjetivos y adverbios. La postura y el movimiento pueden ayudar a establecer el contexto.
"Puede ser que si Sepioteuthis destaca una banda en un lado de su cuerpo, y al mismo tiempo remarca una cejas doradas por encima de los ojos, y levanta los brazos, quizás el significado de la banda haya sido modificado por las cejas doradas y el brazo levantado, de modo que representen algo más complicado o incluso diferente de lo que la banda signifique por sí sola".